El hecho de que yo fuera…

El hecho de que yo fuera mujer y encima extranjera hacía mi trabajo más raro. Todo era un problema, y muchas veces todavía lo es. No he construido proyectos de concursos que había ganado, como por ejemplo el de la Ópera de Cardiff, por racismo y machismo. No formo parte de la hermandad de los arquitectos. Ni salgo a navegar con ellos, ni frecuento sus clubes.