Las faldas, los trajes ceñidos…

Las faldas, los trajes ceñidos, incluso ciertas maneras de colocar el cuerpo son interpretadas como capitulaciones ante el control patriarcal del cuerpo de las mujeres. Ello sería una crítica certera si una mujer se siente incómoda u obligada a presentarse de esta manera, pero no es esto lo que yo hago cuando me siento poderosa sexualmente y quiero compartir este poder con otras mujeres.

El hecho de que yo fuera…

El hecho de que yo fuera mujer y encima extranjera hacía mi trabajo más raro. Todo era un problema, y muchas veces todavía lo es. No he construido proyectos de concursos que había ganado, como por ejemplo el de la Ópera de Cardiff, por racismo y machismo. No formo parte de la hermandad de los arquitectos. Ni salgo a navegar con ellos, ni frecuento sus clubes.