Hay muchos compañeros…

Hay muchos compañeros que desean sinceramente el concurso de la mujer en la lucha; pero este deseo no responde a una modificación de su concepto de mujer; desea su concurso como un elemento que pueda dar facilidades para la victoria, como una aportación estratégica, podríamos decir, sin que ello les haga pensar ni por un instante en la autonomía femenina, sin que dejen de considerarse a ellos mismos el ombligo del mundo.

La exigencia de…

La exigencia de derechos iguales en todos los aspectos de la vida profesional es muy justa, pero, después de todo, el derecho más importante es el de amar y ser amada. La emancipación completa y auténtica de la mujer deberá acabar con la ridícula pretensión de que ser amada, convertirse en novia y madre, es sinónimo de esclava o subordinada.