Ni la ensñanza…

Ni la enseñanza ni quienes a ella se dedican son más responsables que todos de que nuestra convivencia sea mejor o más digna. Son simplemente responsables dentro de la capacidad que el conjunto les conceda. E individualmente, si su profesionalidad deja que desear. Pero no son el sustitutivo de la forja común de la ciudadanía y su buen resultado.