En ese viaje al que…

En ese viaje al que llamamos vida, por el camino se nos cruzan diversas presencias: algunas, de una cierta constancia en el tiempo, nos acompañan en el día a día y por periodos largos; en cambio, otras son efímeras o casi evanescentes, nos encuentran y, cuando una va a darse cuenta de ello, ya se han desvanecido.

La solución es…

La solución es fijarnos metas que den significado a nuestra existencia, esto es, dedicarnos desinteresadamente a personas, grupos o causas. Sumergirnos en el trabajo social, político, intelectual o artístico, y desear pasiones que nos impidan cerrarnos en nosotros mismos. Apreciar a los demás a través del amor, de la amistad, de la compasión. Y vivir una vida de entrega y de proyectos, de forma que podamos mantenernos activos en un camino con significado, incluso cuando las ilusiones hayan desaparecido.

(“La vejez”)