Hay que iniciar…

Hay que iniciar la deconstrucción de la masculinidad y la feminidad tradicionales (…) Puesto que el desigual ritmo de los perfiles de género está dificultando nuestras vidas, las de hombres y mujeres, nuestras relaciones, nuestras posibilidades. Nos está poniendo muy difícil la comprensión mutua, e incluso aquello que llamamos felicidad.