El terreno donde…

El terreno donde ha de librarse la gran contienda, no es otro que el propio hogar, donde con mayor facilidad las mujeres hacen renuncia de sí mismas. El lugar donde han de derribar las propias y ajenas barreras y donde se apuntala la aceptación de la superioridad masculina. Una superioridad, curiosamente, no ganada por derecho, sino por el azar de las gónadas.